Cuida de tu cuerpo para que tu alma tenga ganas de habitarlo. Proverbio chino.

Desde hace casi 10 años y en otras etapas de mi vida me he dedicado a las mujeres. En parte nace por un encuentro con mi femenino y por mi afinidad con otras mujeres, dadas las dificultades con las que nos encontramos en nuestro caminar.

Llevo años impartiendo yoga prenatal,  terapia transpersonal, sanación de útero (Moon Mother Avanzada con Miranda Gray) y he organizado y acompaño Círculos de Mujeres.

Los Círculos de Mujeres son un espacio mágico de sanación creado por y para mujeres… En mi caso auno e integro todas las disciplinas que llevo cultivando durante años, integrando así el Movimiento Expresivo, Yoga, Terapia Transpersonal y Mindfulness.

Los Círculos que acompaño son experienciales y aunque se realiza una rueda de palabra y hay momentos para la expresión se trata de explorarnos a través del cuerpo, las sensaciones, los dolores, las tensiones que nos conforman utilizando estiramientos y asanas de Yoga, pudiendo así soltar a la vez que sentir y respirar cada postura… Además bailamos las distintas emociones y personajes que transitamos, dándonos cuenta de nuestras trabas y las dificultades de nuestro cotidiano.

A través del movimiento, el baile, la expresión y la voz… nos dejamos fluir en el descubrimiento de nosotras mismas pudiendo salir de nuestra postura fijada y de nuestros automáticos. De alguna manera, movemos el cuerpo de forma que nos ayude al movimiento interior, sanando el cuerpo a la vez que entramos en el aspecto psicológico correspondiente.

El cuerpo se torna cada vez más luminoso, más flexible, más dispuesto al movimiento y también más dispuesto al cambio y además gozará de más recursos para el funcionamiento del día a día. Cada desbloqueo libera mucha energía retenida y este rescate energético nos revitaliza y nos ayuda a entrar en contacto con una energía más allá de nosotras mismas. Desde ahí entramos en otros espacios donde ya no hay rigidez postural ni mental, donde conectamos con nuestro potencial muchas veces inexpresado y con el tiempo conectamos con nuestro SER. Esto contribuye a nuestro proceso de crecimiento que tiene que ser encarnado y vivido desde el cuerpo, produciendo la alquimia o transformación a través de él.

Todo este proceso parte desde el juego, desde lo lúdico, desde el no esfuerzo… permitiendo traspasar corazas, despertando y armonizando la energía de los diferentes centros energéticos o chakras que potencian los diversos sectores de nuestra vida.

A lo largo de toda la clase damos espacio al silencio, a la escucha interna, a la respiración presente y atenta, observando así nuestras resistencias y sobre todo dejándonos disfrutar desde la magia que aparece en los Círculos de Mujeres.